Formación

 

Vivimos un tiempo de conflictos, guerras y crisis económica generalizada.

Vivimos un tiempo histórico en el cual peligran gravemente la trascendencia misma de la humanidad y del planeta, merced a la explotación desmedida de los recursos naturales provocada por la irracionalidad de un sistema perverso y un consumismo embrutecedor e insostenible. Un tiempo en el cual miles de millones de seres humanos son marginados, explotados y convertidos en Población Sobrante para un sistema irracional y depredador.

Son tiempos en los cuales quienes dominan el poder económico, político, social, cultural e ideológico, imponen desde la locura de una ambición sin límites la sola Ley de ganancia. Todo vale para ganar dinero, todo negocio es legítimo en sí mismo, no importa cuán dañino sea para el hombre, para la sociedad o para la naturaleza.

A pesar de que lo dicho es evidente, en las últimas décadas no ha habido tontería teórica que no haya sido elevada a la categoría de Axioma y divulgada Urbi et Orbe por una pléyade de operadores académicos, políticos y mediáticos al servicio de los poderosos. Baste pensar en esa ‘Categoría-Ficción-Entelequia’ repetida 100,000 veces todos los días, Los Mercados: un eufemismo conveniente para referirse a los más poderosos de las clases dominantes.

En este entorno, conviene señalar que pocas corrientes de pensamiento han sido tan severamente condenadas, temidas, vilipendiadas y distorsionadas como el marxismo. Pocas han sido tantas veces enterradas y descartadas por obsoletas, antiguas y pasadas de moda. Y pocas han vuelto a renacer desde las cenizas en las que sus detractores han querido sepultarla reapareciendo cada vez con más fuerza, vigencia y pertinencia.
Sólo Darwin y la Teoría de la Evolución y Freud y el Psicoanálisis pueden compararse en la agresividad de que han sido víctimas por parte de los intelectuales y comunicadores al servicio de los poderes constituidos y, en tanto tales, dominantes en el plano de la divulgación de los conocimientos.

Es perfectamente comprensible: los tres –Darwin, Marx y Freud- tienen algo en común: descubren y demuestran en sus saberes y en sus Métodos lo que las clases dominantes no quieren ver y, sobre todo, no quieren que otros vean.
Darwin descubre que la Evolución no es un Fiat (Hágase) divino. 
Freud demuestra que más allá del saber racional hay un saber inconsciente que - en lo subjetivo - está determinando nuestra conducta personal y social

Marx descubre  la plusvalía, fuente de ganancias y demuestra irrefutablemente   el secreto de la explotación y el origen último de todas  las riquezas; demuestra además que la Historia de todas las sociedades que han existido  hasta  nuestros días es la Historia  de la lucha de clases.

En los tres casos, la Humanidad ha empezado a entender que estos saberes resultan no sólo ineludibles sino indispensables para poder comprender y superar  el Mundo de hoy porque otro Mundo es posible.

En este marco general del Desarrollo de las Ideas que la brevedad de esta presentación  exige dibujar sólo a grandes trazos y como insinuaciones, inscribimos el quehacer del CEE – Panamá.
Son  ésas las razones por las cuales incluimos Secciones  de Formación e Información y otra  de Enlaces Frecuentes.
La una para recuperar o empezar a entrenarnos en el método que esclarece y en la práctica que educa; la otra para ayudarnos a tomarle el pulso a la realidad, a los acontecimientos que afectan al Hombre y para actuar en consecuencia.