Historia

En un trabajo publicado en la primera mitad del Siglo XX que constituye una lección de Ética, Ciudadanía e Historia, Diógenes de la Rosa se refirió a los historiadores de la clase dominante panameña como "coleccionistas de documentos impresos (que con) un pedregoso estilo notarial, falta de sentido histórico y cierta tontería de predicadores dominicales (enseñan) a cabalidad cómo no se escribe la Historia". Entrada la segunda década del Siglo XXI, la frase sigue siendo aplicable a la mayoría de los textos de Historia de Panamá que circulan por nuestros colegios y universidades. Por décadas las clases dominantes y los historiadores a su servicio han hecho creer - y una parte significativa de nuestro pueblo sigue creyéndolo y lo que es peor, sintiéndolo - que lo extranjero es lo bueno, que el panameño es un pueblo de segunda, que ésta es una Patria inventada, sin Historia y sin Héroes, que lo de afuera es mejor, que no podemos sin ayuda, que estamos irremisiblemente a merced de las fuerzas económicas, políticas y en última instancia militares que nos dominan - con la complacencia de sus socios y amanuenses locales - y que sólo nos dan un estrecho margen de maniobra controlado para que hagamos algunas pocas cosas a nuestra manera.

En su Área Historia, el CEE - Panamá pretende contribuir al necesario esfuerzo de reescribir nuestra Historia, poniendo al centro el indubitable motor esencial de la misma: la lucha de clases.  Se trata para nosotros de recuperar las verdades históricas y contribuir a dar cuenta de la memoria de lucha de la clase obrera, de los sectores populares y de las fuerzas de progreso.